|
Los IDQ´s - Indicadores de Quilombos
Seleccioná el indicador de quilombos que más se acerca a lo que
te pasa haciendo click con el mouse sobre el mismo.
Igualmente te recomendamos leer todos, seguramente te serán
de utilidad.
- Ya
no te mira como antes.
Hace un tiempo se clavaban la mirada
y podían quedar un tiempo así...
sin decir nada... mirándose simplemente y esa mirada
decía más que mil palabras.
“Cómo me quiere”, pensabas.
Hoy, cuando intentás buscar la misma situación
te saca la mirada enseguida y emite un comentario pelotudo
del estilo de “¿Qué sabés
de la vida de Carlitos?” o “¿Estará
fresco mañana a la mañana?”
Guarda fiera, algo pasa.
- No
reacciona de la misma manera cuando le decís "Te
Quiero."
Cuando le decías “Te quiero” te
miraba enamorada y te abrazaba.
Hoy te dice “yo también”, sin sacar la vista del café
que está batiendo o rascándose la oreja con el meñique,
si es que te lo dice.
Pueden pasar dos cosas:
-Que se lo hayas dicho tantas, pero tantas veces por día
que obviamente la frase perdió el efecto demoledor que
tenía al comienzo.
-Que mientras se lo estás diciendo ella esté distraída
pensando en el compañerito que esta noche va a ver en
la facultad, o en algún otro buitre mal parido de similares
características.
En el primer caso te diría que vayas amainando con la
frecuencia de los “te quiero”.
En el segundo... bienvenido al club.
- Cuando
te atiende por teléfono no demuestra el mismo entusiasmo
que hace no mucho tiempo atras.
Si el “Hoooolaaaa mi amooooor”
se transformó en un “Ah, que hacés”...
mmmmmm, Ojo maestro, algo rarito está sucediendo.
Y vos lo percibís... ¿o no?
¿Habrá que hacer más esporádicos
los llamados?
Puede ser.
Sin duda eso es una señal
de que algo, seguramente no muy bueno para nosotros,
puede estar por pasar.
- Cuando
hablan por teléfono, ultimamente ella es siempre
la que se despide primero.
“Te dejo por que tengo que
seguir estudiando” o “Hablamos mañana
porque tengo que llamar a Pirula” o “Mi vida,
te dejo porque dejé el bidet abierto”.
La cosa es que últimamente siempre es ella la
que da por finalizada la conversación porque
tiene algo más importante que hacer.
Y la llamaste vos, por lo cual
descartamos que sea por un motivo económico relacionado
con el valor del pulso telefónico.
- Se
ve molesta ante preguntas como "¿Me Extrañaste?."
Antes no hacía falta que
se lo preguntaras.
Solita te lo decía.
Desde hace un tiempo, si tenés ganas de escuchar
un “te extrañé” tenés
que preguntárselo. “Sí”, te
responde, pero sin mucha convicción.
¿Qué puede estar pasando?
Y... aunque suene feo lo que puede estar pasando es
que no te esté extrañando un pomo.
¿Y por qué no?
Y... que sé yo. Son tan
raras...
- Le
da lo mismo hacer el amor que alquilar un video o salir
a tomar algo.
No ves la hora de que llegue el fin
de semana para estar con ella a solas.
Cuando le preguntás “¿Qué
tenés ganas de hacer?”, te manda cualquier
cosa menos la que esperas.
“Vamos al cine” o “Vamos a comer a
tal lugar y después nos encontramos con Fulano
y Fulana”
De sexo ni hablar.
Si no lo proponés vos no pasa nada.
Después de la salida la dejás en la casa
y te vas más caliente que un preso preguntándote
a vos mismo
“¿Qué pasa? ¿No tiene ganas?”.
En tu casa te espera tu amiga “Manuela” como
premio consuelo.
Algo huele mal.
- Cuando
se ven no se preocupa por arreglarse demasiado.
Siempre fue muy cuidadosa de su
aspecto delante tuyo, pero últimamente algo cambió.
Por ejemplo el otro día, sabiendo que vos ibas
a ir a visitarla, estaba vestida muy de entrecasa y
con un peinado de terror.
Y si bien te comentó que “estaba cómoda”,
a vos te dio medio por las bolas las pocas pilas que
se puso para recibirte.
Hace un tiempo no lo hubiera hecho.
¿Por qué ahora sí?
Mmmmm...
- Está
mas peleadora de lo normal.
-Mi amor, ¿cuántas
le ponés de azúcar? –le preguntás
dulcemente.
-Dos ¿Será posible que te lo tenga que
decir todas las veces? –responde molesta.
-Bueno, perdoname, no me acordaba.
-¡Es que vos nunca te acordás de nada!
La respuesta más adecuada a todo ese planteo
sería “¿Por qué no te vas
a la concha de tu hermana?”, pero nunca o casi
nunca la emitimos.
Cuando estamos muy enamorados en realidad lo que pensamos
es “Tiene razón, soy un descuidado”y
tratamos de no volver a repetir el error, pero sistemáticamente
no vuelve a romper las pelotas con otra cosa.
“Que no te gustan las películas que me
gustan a mí”, “Que no te caen bien
mis amigas”, “Que nunca venís a los
cumpleaños de mi familia”, etc., etc.,
etc..
Si antes no era así. ¿Qué pasó
que cambió?
¿No será que te rompe las bolas con cualquier
pavada porque el verdadero motivo de su molestia no
te lo puede decir?
... y por ahí tiene nombre
y apellido...
- Te
nombra muy seguido a un compañero de colegio, facultad
o trabajo y de repente no te lo nombra más.
Que Pirulo esto...
Que Pirulo el otro...
Por qué no se dejará de romper las pelotas
con ese Pirulo, te preguntás.
Te hace mil comentarios sobre el susodicho.
Menos que le gusta, por supuesto.
De repente un día, como por arte de magia, no
te lo nombra más.
¿Cola de paja tal vez?
Puede ser... puede ser...
-
Si la vas a buscar de sorpresa al colegio, facultad club
o trabajo, no demuestra una gran alegría.
¿Dónde quedó
el abrazo y el beso emocionado de otras épocas
ante una sorpresa de esas?
Que raro... ahora cuando te ve
sorprendiéndola a la salida en lugar de explotar
de alegría te saluda fríamente y de manera
veloz te saca de la escena.
Como tratando de ocultarte.
“No pasa nada, debe ser
mi imaginación” te decís a vos mismo,
como no queriendo reconocer el asunto.
Ojo: Nunca nada es tu imaginación.
“Los hechos son hechos”.
Faaaaa... me jugué con la frase.
Pero en fin... vos me entendés.
-
No te pregunta que hiciste, ni donde fuiste, como lo hacía
antes.
Antes por poco le tenías
que hacer una especie de fixture de tus actividades.
De un tiempo a esta parte no te pregunta nada.
¿Por qué?
Y... una de esas maduró un poco y se dio cuenta
que no tiene sentido estar controlándote, pero
eso bastante poco probable.
Tal vez está mas preocupada por que vos no indagues
sobre los asuntos de ella, y por eso prefiere no hacer
preguntas que no le gustaría que vos hagas.
Si esto está pasando,
no es para morirse... pero... atenti.
-
Se va de vacaciones sin vos.
En este caso se recomienda leer
del libro “MI NOVIA –
MANUAL DE INSTRUCCIONES” el capítulo
“EL AIRE DE MAR”.
“Me voy de vacaciones con mis amigas”.
Que frase mortal.
Tal vez te encante la idea porque a vos en ese momento
tampoco te vienen mal unas vacaciones solterito.
Si es así, congratulations.
Pero también puede pasar que el hecho de pasar
unos 15 días sin verla y peor aún, saber
que va a estar expuesta a una multitud de chabones en
busca de clavársela como mariposa de museo, no
te cause ninguna gracia.
Ojo.
De vacaciones se agrandan.
La cantidad de tipos que se la van a avanzar por el
sólo hecho de que quieren volver de la playa
con alguna historia amorosa que contar, hace que las
mujeres se crean que son todas Claudia Shieffer, y que
es un desperdicio estar de novias teniendo tanto arrastre.
Cuando vuelven del veraneo siempre se produce en la
pareja algún quilombito, cuando no un flor de
despelote.
Todo es solucionable mientras no se te ocurra la nefasta
idea de ir a visitarla en la mitad de su estadía.
Eso, a pesar de que finjan sorpresa
y alegría, difícilmente te lo perdonen.
-
No demuestra tantas ganas de verte como hace un tiempo.
-Te extraño ¿cuándo
nos vemos?
-eehh... mirá... el jueves tengo el parcial...
a ver... hoy es lunes... y... el viernes.
Claro... tiene el parcial, te decís a vos mismo.
Lo que tal vez no tenés en cuenta es que hace
un tiempo, por más parcial que tuviera siempre
se hacía un rato para verte.
Y ahora no.
Mala señal.
-
Empieza a criticar de vos cosas que antes no criticaba.
“¡Tenés la boca
sucia con mayonesa!”
“¿Podés tratar de no decir “boludo”
cada tres palabras?”
“¿No te aburre esa remera?”
Sentís que algunas cosas típicas tuyas
comienzan a fastidiarla y te pide que realices cambios
en tu aspecto o en tu forma de ser que te cuestan bastante.
En resumen, no te está aceptando como realmente
sos.
Cosa que antes sí hacía.
¿Qué está pretendiendo? ¿Qué
te conviertas en otra persona?
Desde ya que no está mal a veces cambiar un
poco para bien.
Pero si estas exigencias se repiten
con frecuencia es como para prender el radio y decir
“Houston... tenemos un problema”
-
No se ríe como antes de tus chistes.
Se divertía muchísimo
con vos.
Se moría con tus chistes.
Y a vos te encantaba hacerla reír.
Y no te costaba mucho.
De un tiempo a esta parte te pone cara de nada y a
veces hasta te dice “que gracioso” gastándote.
No se ríe como antes ni que le hagas cosquillas.
¿Qué puede estar pasando?
¿Tus chistes perdieron la gracia?
-
Te compara, sutilmente, con otra persona.
-¿Por que no te cortas el
pelo bien cortito?
-¿Cómo tu compañero Federico?
-Ehhh... sssí...
-¡Qué día! Estoy muerto de cansado.
-Federico, mi compañero de facultad, después
del trabajo se va todos los días una hora al
gimnasio.
-Lindo auto tiene tu compañero Federico.
-¿Viste? Y es de él, no del padre.
Te empieza a dar por las bolas ese Federico.
Le tenés como un asquito y no sabés por
qué.
Bueno... en realidad sí
sabés por qué.
-
Está menos celosa que antes.
-Me voy a estudiar a la casa de
Marina.
-Bueno, llamame cuando vuelvas.
Ese diálogo unos meses antes hubiera sido el
siguiente:
-Me voy a estudiar a la casa de Marina.
-¿Otra vez con esa mina? Decime... ¿te
gusta?
-No mi amor, ¿por?
-Porque a mi no me vas a tomar por estúpida.
¿No podés estudiar sólo?
En realidad no te disgusta para nada que no te joda
con estúpidos celos, pero... tampoco está
tan mal que los tenga.
Si nunca fue celosa, todo bien.
Pero si antes lo era y ahora
no... Cuidado.
-
Te dijo: "Estoy confundida."
¿Confundida?
¿Qué es estar confundida?
¿No saber lo que querés?
¿Vos alguna vez no supiste lo que querías?
Todas las personas saben si quieren o no a su pareja...
si quieren o no seguir adelante con una relación.
¿Vos alguna vez estuviste “Confundido”?
Seguro que no.
Y en el improbable caso que lo hubieras estado realmente
jamás se lo hubieses dicho.
Hubieras esperado a que se te acabe “confusión”
antes de armar un quilombo.
Pero ella te lo dice lo más chota.
Uno se “confunde” cuando en un restaurante
agarra el pimentero en lugar del salero y arruina un
plato de 15 mangos.
Este IDQ junto con “Necesito un tiempo”
son los más jodidos de todos.
Lo importante es que no le creas.
“Confundida” no está.
-
Te dijo: "Necesito un tiempo."
Cuando necesitan un tiempo generalmente
ese tiempo lo utilizan para salir con otro chabón
sin perderte del todo.
Al “tiempo” si quieren vuelven y vos estás
ahí esperando.
Este IDQ generalmente viene de la mano con “Estoy
confundida” y es de los peores.
Por supuesto no vas a tener otra opción que
dárselo.
Tené en cuenta que ese tiempo puede ser de dos
días o de toda la vida.
Decir “Necesito un tiempo” es lo mismo
que decir “Quiero estar sin vos porque me gusta
otro tipo, pero tengo miedo de que la cosa con él
no ande y en ese caso prefiero estar con vos antes que
estar sola”
Feo ¿no?.
-
De repente te empieza a decir "Se me complica"
cuando tienen que verse, cuando antes nunca tenía
problemas.
“Uy, mi amor... hoy se me
complica porque llega mi tía de Ushuaia y la tengo
que ir a buscar al aeroparque”
Claro que vos no sólo que nunca habías
escuchado hablar de su tía de Ushuaia sino que
además la llamas a la noche y no está
a las once, a las doce, a la una, a las dos, a las tres
de la mañana.
Al otro día, tan suelta de cuerpo, te dice:
"Lo que pasó es que el vuelo llegó
atrasado y nos fuimos a comer a un carrito de la costanera
y nos quedamos charlando hasta las cinco de la mañana".
Mmmmmmm...
Y más cuidado hay que tener cuando notamos que
nunca que "se le complica", la complicación
la obliga a quedarse en la casa.
Siempre es un compromiso afuera, cuando cada vez que
"se le complica" la complicación es
tan seria como para que vos no seas de la partida teniendo
siempre un compromiso donde, por una u otra cosa, vos
quedás de lado y cuando nunca que "se le
complica" la complicación comprende a una
persona de tu conocimiento y confianza que te pueda
proporcionar elementos que te permitan "corroborar"
la historia que te está haciendo tragar.
|